¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

A menudo se dice intolerancia a la lactosa, pero en realidad existen dos enfermedades diferentes, ambas relacionadas con la leche y con síntomas muy similares.

En primer lugar, hay intolerancia a la lactosa. Que es una falta o disminución de la producción de la enzima lactasa, por lo que el azúcar que contiene la leche (lactosa) no se puede digerir. Es recomendable tener una dieta libre de lactosa.

En segundo lugar, existe la alergia a la proteína de la leche (alergia a la leche de vaca). Es una reacción inmunitaria del cuerpo contra la proteína de la leche de vaca. Dado que el cuerpo reacciona con una respuesta inmune exagerada a dicha proteína por lo que se debe eliminar por completo los productos con leche de vaca. La más común es la intolerancia a la lactosa mientras que la alergia a la proteína de la leche afecta a un menor porcentaje de personas. Suele comenzar en la infancia y existe una gran probabilidad de que la alergia desaparezca por completo a la edad escolar.

Intolerancia a la lactosa: lo que sucede en mi cuerpo

La mucosa del intestino delgado produce la enzima lactasa. La tarea de la lactasa es dividir el azúcar doble “lactosa” en los dos azucares simples galactosa y glucosa. El cuerpo puede absorber los azucares simples a través del intestino delgado.

Si el cuerpo no puede producir lactasa o solo produce una cantidad limitada, el azúcar de la leche no se puede descomponer. En lugar de ingresar al cuerpo a través del intestino delgado, migra hacia el intestino grueso, siendo fermentada por las bacterias locales y provocando flatulencias.

Como el azúcar de la leche absorbe agua, el agua fluye desde el tejido hacia el colon. Las heces se licuan, causando calambres y diarrea.

Normalmente, la lactasa se produce en cantidades suficientes en bebés. Con los años, la producción de lactasa se disminuye. Una gran parte de la población asiática y africana (¡hasta el 75%!) no puede tolerar los productos lácteos en la edad adulta. En europa, generalmente no hay problemas (solo 15% de intolerancia a la lactosa), pero la producción de lactasa disminuye en la vejez en todas las personas.

En la intolerancia a la lactosa absoluta congénita, los síntomas suelen ser más graves y la enfermedad durará toda la vida.

Intolerancia a la lactosa- síntomas

Los síntomas se notan predominantemente en el tracto gastrointestinal. Vientos intestinales y flatulencias, presión abdominal, calambres, náuseas, vómitos y diarrea espontánea.

Sin embargo, también hay síntomas inespecíficos como fatiga crónica, estados de ánimo depresivos, inquietud y dolores de cabeza. En casos raros, también hay erupciones cutáneas, aunque esto es más indicativo de una alergia.

En general, los síntomas aumentan con la cantidad de lactosa consumida.

Intolerancia a la lactosa - opciones de diagnóstico

Autocomprobación: prescindir consecuentemente de los productos que contienen lactosa durante varios días (¡tenga cuidado con el azúcar lácteo oculto en los platos precocinados y productos elaborados). Si no hay más síntomas, es posible que tenga intolerancia a la lactosa.

Ahora beba un vaso de leche con 50-100 g de lactosa. Si aparecen síntomas en las próximas horas, es probable que haya intolerancia a la lactosa.

Pruebas médicas:

Prueba de H2 en el aliento

La intolerancia a la lactosa hace que la lactosa llegue al colon a pesar de que allí no debería estar. Las bacterias propias del intestino grueso se encargan de la fermentación del azúcar. Además del ácido láctico, el ácido acético y el dióxido de carbono, la fermentación también produce hidrógeno gaseoso. Esto ingresa a los pulmones a través de la sangre y finalmente se exhala.

Se mide la concentración de hidrógeno en el aire respiratorio antes y después de la ingesta de lactosa.

Prueba de azúcar en la sangre

En personas sanas, la lactosa se descompone en glucosa y galactosa. Si toma productos lácteos, por lo tanto, el nivel de glucosa debería aumentar. Si hay una intolerancia a la lactosa, el azúcar de la leche no puede separarse, el nivel de glucosa no aumenta en consecuencia.

Durante la prueba, se toma una cantidad definida de azúcar de la leche y se verifica el valor de glucosa en sangre cada 30 minutos.

Prueba genética

Desde hace poco tiempo, se puede realizar una análisis genética (tomado de la mucosa bucal)

Intolerancia a la lactosa - tratamiento

La deficiencia de lactasa actualmente no es curable, por lo cual hay que seguir una dieta libre de lactosa.

Para poder llevar una dieta libre de lactosa, se necesita precaución ya que la lactosa se agrega mucho. Por lo tanto, también se encuentra en alimentos que no son productos lácteos, por ejemplo: comidas preparadas, panes, condimentos, salchichas, productos instantáneos.

Sin embargo, la mayoría de la gente tolera bajos niveles de lactosa.

Productos fermentados (productos de leche agria): el queso y el requesón generalmente contienen lactasa por sí solos, por lo que hay poca o ninguna lactosa. Las bacterias degradan la lactosa, por lo tanto, cuanto mayor es la maduración, menor es el contenido de lactosa.

También existe la posibilidad de tomar lactasa en forma de comprimidos. La lactasa que falta se toma en forma de pastillas. No funciona para todos, pero en muchos casos es una cuestión de la dosis correcta y el momento correcto de tomar la lactasa. Vale la pena intentarlo. Sin embargo, tomar lactasa no debe ser una solución permanente. Se recomienda seguir una dieta sin lactosa y utilizar los comprimidos de lactasa solo en casos excepcionales (por ejemplo, una visita al restaurante).

Alergia a la proteína de la leche: lo que sucede en mi cuerpo

En una alergia a la proteína de la leche el cuerpo forma anticuerpos. La ingestión de productos lácteos conduce a una reacción de defensa excesiva del sistema inmune a sustancias normalmente inofensivas. Las reacciones alérgicas generalmente son bastante rápidas, minutos u horas después de comer.

Cabe señalar que una reacción alérgica siempre puede desencadenar un shock anafiláctico (shock alérgico). Esta es una expresión máxima de la reacción alérgica, que puede ser potencialmente mortal.

Generalmente, son bebés afectados por una alergia, pero la alergia a la leche desaparece a menudo en la edad escolar.

Es importante entender que personas que sufren la alergia a la leche de vaca no toleran una de las proteínas de la leche. La lactosa es un azúcar de la leche. Los productos sin lactosa, por lo tanto, no pueden ser consumidos de forma segura por los alérgicos a la leche de vaca, ya que posiblemente solo se eliminó la lactosa, pero no la proteína de la leche.

En muchos casos, la alergia a la leche solo se dirige contra la leche de vaca, por lo que vale la pena intentar con cuidado si se tolera los productos lácteos de oveja o cabra.

Alergia a la leche de vaca - síntomas

La alergia a la leche de vaca puede provocar dolor abdominal y diarrea después de comer productos lácteos. Pero también hay síntomas típicos de la alergia, como enrojecimiento de la piel, picazón, secreción nasal y problemas respiratorios.

Alergia a la proteína de la leche - opciones de diagnóstico

En la conversación con el médico, se intenta principalmente averiguar si se trata de una intolerancia a la lactosa o una alergia a la proteína de la leche. La leche contiene aproximadamente 25 proteínas diferentes, pero en la mayoría de los casos la caseína o lactoglobina son los factores desencadenantes de la alergia. Un retiro de leche de vaca de 2 semanas puede ser útil.

Pruebas médicas

Examen de sangre: prueba de anticuerpos IgE y prueba cutánea.

La leche contiene una gran cantidad de calcio, proteínas, vitamina B12 y yodo. Si a los niños no se les da leche de vaca debido a una alergia o intolerancia, es útil consultar a un nutricionista para garantizar una alimentación equilibrada de estos nutrientes.